Probablemente una persona ya haya usado tecnología financiera hoy sin pensarlo demasiado. Pagar un almuerzo con QR, hacer una transferencia desde el celular, comprar por internet o recibir una alerta por un movimiento bancario son acciones que ya hacen parte de la rutina de miles de jóvenes.

Detrás de muchas de estas experiencias están las fintech, empresas que utilizan tecnología para hacer los servicios financieros más rápidos, accesibles y simples. La gran diferencia es que hoy esta tecnología ya no siempre se siente como “algo nuevo”. Está integrada en acciones cotidianas y funciona casi de manera invisible.

La fintech está más cerca de lo que parece

En Colombia, las finanzas digitales ya hacen parte de la rutina diaria. Durante el cuarto trimestre de 2025, el 83 % de las transacciones del sistema financiero se realizaron a través de canales no presenciales, y en las operaciones transaccionales el 61 % se hizo desde aplicaciones móviles. Esto demuestra que las finanzas digitales dejaron de ser una alternativa para convertirse en parte de la forma habitual en que las personas manejan su dinero.

De pagar el almuerzo a enviar dinero en segundos

Para un estudiante universitario, la tecnología financiera puede aparecer varias veces en un mismo día.

Puede empezar con una transferencia para dividir el valor de un almuerzo, continuar con el pago de una suscripción desde una aplicación y terminar con una compra por internet o el pago de una obligación.

Detrás de estas acciones existen herramientas como billeteras digitales, pasarelas de pago, códigos QR, sistemas de autenticación y plataformas que permiten mover dinero entre diferentes entidades.

Uno de los cambios más importantes en Colombia ha sido la llegada de Bre-B, el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República. Desde octubre de 2025, permite realizar transferencias entre distintas entidades financieras de manera inmediata, utilizando una llave o un código QR y sin importar la hora o el día.

Su adopción ha sido rápida: en sus primeros seis meses de operación, Bre-B superó los 34 millones de usuarios registrados y acumuló más de 670 millones de transacciones, de acuerdo con el Banco de la República.

¿Qué ocurre detrás de un simple clic?

Cuando una persona realiza un pago desde el celular, normalmente solo ve unos pocos pasos: ingresar un valor, confirmar una información y finalizar la operación.

Sin embargo, detrás de esa experiencia existen diferentes procesos tecnológicos que permiten validar datos, verificar identidades, proteger la información y conectar distintas plataformas financieras.

Esa es una de las principales características de la llamada fintech invisible: la tecnología trabaja en segundo plano para que la experiencia sea más sencilla.

Para el usuario, lo importante no es entender cada proceso técnico, sino contar con herramientas seguras, claras y fáciles de utilizar.

Más fácil no siempre significa usarlo mejor

La facilidad también trae nuevos retos.

Cuando pagar toma apenas unos segundos, puede ser más fácil perder la noción de cuánto se está gastando. Un domicilio, una suscripción, una compra pequeña o una transferencia pueden parecer poco importantes por separado, pero al final del mes pueden representar una suma considerable.

Por eso, tener acceso a más tecnología no reemplaza la necesidad de aprender a manejar el dinero.

Revisar los movimientos de la semana, identificar gastos repetitivos, establecer límites y pensar antes de aceptar una compra o un compromiso financiero siguen siendo hábitos importantes, incluso cuando todo ocurre desde una pantalla.

La fintech invisible ya hace parte de la vida cotidiana

Colombia continúa avanzando hacia una economía cada vez más digital. El crecimiento de los canales no presenciales y la llegada de sistemas como Bre-B muestran que la forma de pagar, transferir y acceder a servicios financieros está cambiando rápidamente.

Para los jóvenes universitarios, el reto no será únicamente aprender a usar nuevas herramientas, sino utilizarlas con criterio. El cambio también se refleja en otros medios de pago. Durante 2025, las operaciones realizadas con tarjetas débito y crédito crecieron 19 % en número de transacciones y 21 % en valor frente al año anterior, según el Banco de la República.

En One2Credit creemos que la tecnología tiene mayor impacto cuando ayuda a reducir barreras y facilita oportunidades. Por eso, seguimos combinando innovación, educación financiera e inclusión para acompañar a estudiantes y familias durante su camino académico.

Porque detrás de cada pago rápido, cada proceso digital y cada nueva herramienta financiera sigue existiendo una decisión humana que puede acercar a una persona a sus metas.

Por: Levis Deluquez Meza.