Para muchos estudiantes y jóvenes profesionales en Colombia, esta pregunta genera miedo, dudas y hasta discusiones familiares. «¿Y si no pago?», «¿y si no vale la pena?», «¿y si sale mal?». La verdad es que miles de jóvenes deben tomar decisiones financieras clave para acceder a la educación superior.

 

Educación como inversión

Endeudarse para estudiar no es malo por sí solo. Puede ser una inversión que impulse tu carrera. Claro, no todos los casos son iguales. En Colombia, los créditos educativos han cambiado mucho.

Estas cifras muestran que el crédito puede abrir puertas, pero el acceso y las condiciones dependen de la coyuntura. Por eso es tan importante informarse y comparar alternativas. En ese contexto, One2Credit existe como un aliado: ofrece un proceso 100% digital y financiación de hasta el 100% de la matrícula (pregrado y posgrado), para que más estudiantes puedan sostener su proyecto académico con un plan de pago claro y acompañado.

Elegir bien el programa importa… de verdad

Una deuda vale la pena si alinea con tu meta profesional. Asegúrate de que te dé herramientas reales y mejores opciones laborales. Pregúntate:

  • ¿Este programa está alineado con lo que quiero hacer?

  • ¿Tiene buena salida laboral o me abre puertas que hoy no tengo?

  • ¿Cuánto tiempo y esfuerzo necesito invertir, además del dinero?

Más del 70% de graduados universitarios en Colombia logra empleo formal en el primer año, según el Observatorio Laboral para la Educación (OLE).Pero no todo es perfecto. El desempleo entre egresados superiores fue del 11,2% en 2025. A veces supera al de bachilleres. El mercado laboral tiene retos estructurales.

Plazos y capacidad de pago: una conversación honesta

Lo clave es calcular tu capacidad de pago a largo plazo. No solo si «alcanza» hoy, sino si aguanta todo el semestre y más allá. Considera gastos fijos, cambios laborales o pausas en estudios.

En One2Credit entendemos que cada estudiante tiene una realidad distinta. Por eso, el enfoque no es imponer una cuota, sino acompañar la decisión para que el crédito se ajuste a la vida del estudiante y no al revés. Además, este acompañamiento va más allá de la financiación: a través de Finedu360, nuestra plataforma gratuita de educación financiera, los estudiantes acceden a herramientas para organizar ingresos y gastos, contenidos claros para entender cómo funcionan las cuotas y los plazos, y recursos prácticos que les ayudan a planear mejor y tomar decisiones informadas. Cuando un crédito se construye con información, educación financiera y plazos pensados con criterio, deja de ser una fuente de presión y se convierte en un apoyo real para avanzar en el proyecto académico.

 

Por: Levis Deluquez Meza